situacion historia datos clima suelos variedades bodegas y vinos noticias multimedia contacto

La comarca Sur de la isla de Tenerife está influenciada por un clima mediterráneo seco en la zona costera, y refrescado por los vientos alisios en las medianías. Como consecuencia de la aridez, las aguas superficiales han excavado profundos barrancos de gran belleza, formando entre estos unos característicos "lomos", cuyas laderas y vaguadas tienen unos microclimas especiales que dan lugar a uno de los ecotipos más curiosos del mundo. Las mejores zonas de cultivo se localizan a unas cotas de altitud elevada, marcada por una difícil orografía, lo que imposibilita una adecuada mecanización e incluso en algunas zonas hasta su cómodo acceso. El régimen de lluvias es escaso, desde los 350 mm por año en las zonas costeras hasta los 550 en las medianías altas. Por esta razón el agricultor tradicionalmente conoce la importancia del agua y ha desarrollado sistemas para un mejor aprovechamiento de ésta. Como es la colocación de arena volcánica, conocida en nuestra tierra como "jable", a manera de acolchado, que además de evitar la nacencia de malas hierbas, retiene el agua, a manera de esponja, de los rocíos nocturnos.

La insolación es muy grande, disfrutamos de la mayor cantidad de horas de sol de la isla, por nuestra posición geográfica, de este a oeste, lo que conlleva un adelanto considerable de la fecha de vendimia en las zonas más bajas y unos mostos con un excelente contenido en azúcares.

Con respecto a las temperaturas, no sufrimos altas temperaturas como se podría deducir por la insolación y la posición geográfica, puesto que de manera constante los vientos alisios soplan en la comarca a modo de agradable brisa, refrescando las temperaturas. En las medianías bajas los contrastes de temperatura no son muy acusados con respecto a verano e invierno, o entre el día y la noche, se disfruta de un clima casi primaveral, no ocurriendo así en las zonas altas, donde los inviernos son fríos, nevando incluso en algunos años, y los veranos son más calurosos. Además, por las noches, la temperatura desciende notablemente con respecto al día: por esta razón aseveramos la excelencia de estas zonas altas en la producción de uva de calidad.